Dolce Vita che se ne va…
Anita Ekberg, o como se la llamaba en Italia «Anitona», se fue, dejando en el imaginario colectivo humano la imagen de icono absoluto, junto al inmenso Mastroianni, de un mundo perdido que todavía se busca por todos lados: la Roma de la Dolce Vita… El gran entendedor de autos y de mujeres, el «Avvocato», fue […]
Anita Ekberg, o como se la llamaba en Italia «Anitona», se fue, dejando en el imaginario colectivo humano la imagen de icono absoluto, junto al inmenso Mastroianni, de un mundo perdido que todavía se busca por todos lados: la Roma de la Dolce Vita…
El gran entendedor de autos y de mujeres, el «Avvocato», fue su amante por tres años, y a todos nosotros no nos quedaba otra que desearla así, en el agua de la Fontana di Trevi, diciendo: «Marcello, come here!! Hurry up!!»
