Retrovisiones
Crónicas

Grand Prix color

Por Federico Kirbus

Agfacolor, Ilford, Ferrania, Perutz, Orwo, Kodachrome, Ektachrome eran las marcas corrientes para los pocos fotógrafos que hace medio siglo se iniciaban en el mundo fotocromático. Las cámaras y las películas eran todas “cristianas”, europeas; nada de Nikon, Canon, Sanyo o Fuyi.

Eran pocos, porque los profesionales que trabajaban para diarios y revistas seguían gatillando con sus Speed Graphic con placas, film pack o rollos de 12 x 18, ayudado a menudo por algún chasirete (un asistente che pibe que cambiaba los vidrios emulsionados y los metía en el chasis). Otros, más progresistas, usaban la emblemática Rolleiflex.

Y luego estábamos nosotros, los jóvenes iracundos equipados con Leica, Contax o Exakta y teleobjetivos de 13,5 cm.

El problema con las películas 35 mm o 6×6 cm era el revelado, arte negro que dominaban cuatro o cinco laboratorios, si es que no se trataba de Kodachrome, que para procesar había que enviar a Panamá.

A mediados de los años 50 fui uno de los primeros en incursionar en las carreras de autos tomando fotos color, aunque las revistas seguían imprimiéndose en blanco y negro. Sin embargo, El Gráfico coloreaba sus tapas.

De todos modos el color era el futuro. De esa época pionera atesoro algunas diapositivas y negativos color que hoy tienen un valor documental único. Los tonos y matices se conservan en parte muy bien y permiten a historiadores y artistas encontrar gamas y detalles del pintado de las máquinas.

Y no solo en circuitos. Guardo algunas diapos de los Grandes Premios. ¡Qué distinto era el interior casi despoblado del país! Caminos naturales, de chacra, o una vincha de asfalto estrecha, o en el mejor de los casos aquellas placas de hormigón que en cada junta (once metros) producían en las cubiertas ese inconfundible tac-tac como “señal que cabalgamos”: de Buenos Aires a Córdoba eran setecientos kilómetros o bien casi 70.000 veces tac-tac.

En realidad, todo era color.

13 comentarios

  1. carralfer

    Don Federico:
    Como siempre su relato es un viaje…
    En este caso por los autos y las cámaras, e vivido esas épocas, aqui en mi escritorio hay una Rollei, con un Planar 3.5, aunque mi viejo tenia una 2.8, con la que me hizo unas fotos con Fangio en los entrenamientos de la carrera de la Costanera, son para mi valiosisimas.
    Me hizo recordar la época en que me colaba a los boxes con mi Minolta A5, del sufrido visor directo y un lente de 45mm, mientras miraba al gran Legarreta, con su Nikon F con un 50/300, como a un Dios.
    Quizas algun día podriamos reunirnos en el bar de la colección Simik en Chacarita, y darle el real valor a lo que se atesora alli.

  2. pirulo

    Me traen muchísimos recuerdos esas máquinas forográficas, sin olvidar las Zeiss-Ikon Contaflex, las Voigtländer Bessamatic, las Hasselblad, las Alpa y tantas otras a las que después siguieron y aún superaron las japonesas…….durante más de treinta años me dediqué junto con mi padre a la reparación de ellas, junto con filmadoras de 16mm,8mm y Super8 y proyectores de diapositivos, cine, prismáticos, etc.

    Gracias Sr. Kirbus por traer a mi memoria gratísimos recuerdos de esas joyas mecánicas y mi vida entre ellas.

    Un abrazo. Jorge.

  3. Dario

    Increibles estos documentos…este año empece a estudiar fotografia y la verdad que ya la diferencia de sacar con una camara digital reflex y una analogica es increible…soy un afortunado de tener una voightlander vitomatic I y es increible la calidad de las fotos.
    Un abrazo y exitos

  4. gringo viejo

    Me saco el sombrero, Maestro Kirbus, y solamente puedo decir: Gracias.
    Todo lo demas que habia por decir lo han dicho con mas elocuencia los postings que me preceden.

    GV

  5. Nostalgiuzo

    Gracias señor Kirbus por brindarnos este hermoso material y que simple pero tan cierto su comentario sobre Grandes Premios.
    Como es mas fuerte que yo, me arriesgo a decir que las tres últimas fotos son, la “1500 corta” del Bebe Pedelaborde, “Paquito” Mayorga (“Fueguinos”) con la Giulia Super ambos en el GP 1964 y un “Pingüino” que podría ser Santamarina, Otamendi o “Pepe” en el GP 1965.

  6. eduardo lavore

    agrego tambien la marca Voigtländer , con la cual mi abuelo y mi padre han disparado miles de fotos . generalmente en los grandes premio o carreras de turismo .
    la camara de 35 mm la conservo en mi poder y cada tanto le gatillo unas fotitos , a veces en autoclasica o en algun evento de clasicos.

  7. Fuoripista

    En tiempos con tanta saturación de imágenes, información, estos documentos fotográficos y los textos del Maestro Kirbus nos muestran tiempos heroicos del periodismo, como bien dice Papanuel, aquél tiempo en que cada nota, cada foto se la disfrutaba de otra manera.

  8. Papanuel

    Don Federico, quiero agradecerle porque cada vez que leo algo escrito por usted es como si volviera a ser un adolescente, me hace sentir ese placer casi olvidado de devorar las letras tratando de aprender algo más que me sorprenda y enriquezca. Muchas gracias.

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