El Lole, Senna y los 190
Los años pasan, pero el talento es algo que no se pierde. En mayo de 1984 Mercedes-Benz hacía la presentación de su modelo 190 E 2.3 16V, y elegía para ello el renovado circuito de Nürburgring en Alemania, caro a los argentinos por las victorias de Juan Manuel Fangio y Carlos Alberto Reutemann en la […]

Los años pasan, pero el talento es algo que no se pierde. En mayo de 1984 Mercedes-Benz hacía la presentación de su modelo 190 E 2.3 16V, y elegía para ello el renovado circuito de Nürburgring en Alemania, caro a los argentinos por las victorias de Juan Manuel Fangio y Carlos Alberto Reutemann en la Fórmula Uno.
Para ello invitó pilotos y expilotos de la máxima categoría a la que denominó la «Carrera de los Campeones». Y ahí estaba el Lole Reutemann, con su reciente retiro a cuestas, pero con la magia intacta. Ganó otro mago, Ayrton Senna, quien hacía sus primeras armas en la F1 pero que con su juvenil talento dejó atrás a contemporáneos y viejas glorias. El Lole, como no podía ser de otra manera, estuvo entre los de punta, tanto que terminó en tercer lugar, demostrando que no se había olvidado ni un poco de cómo llevar un auto a fondo.

Como dije, ganó Senna, segundo fue Niki Lauda y tercero el santafesino. Los autos eran 20 en total, todos idénticos. ¿Quienes corrieron? Sir Jack Brabham, (campeón en 1959, 1960 y 1966), Phil Hill (1961), John Surtees (1964), Denny Hulme (1967), Niki Lauda (1975, 1977 y lo sería aquel año), James Hunt (1976), Alan Jones (1980) y Keke Rosberg (1982). También estaban citadas grandes figuras, algunas mucho más que los campeones mencionados, tales los casos de Moss y Reutemann y se completaba con John Watson, Klaus Ludwig, Manfred Schute, Jacques Laffite, Udo Schutz, Hans Hermann, Elio de Angelis, Alain Prost (sería campeón 4 veces en el futuro) y el joven Ayrton Senna.

Como nota de color cuento, que Prost relató en un reportaje hace años lo siguiente: «Mi representante me pidió si podía llevar a Ayrton Senna desde el aeropuerto hasta el autódromo, cosa que hice. La charla fue muy buena. Al clasificar hice la pole, y de ahí en más Ayrton no volvió a hablarme y en la primera vuelta de carrera me tiro afuera.»
Quien sabe, tal fue fue el comienzo de la guerra no tan fría que años más tarde habría entre los dos volantes.

