Se viene la Mille Miglia 2013
El próximo 16 de mayo arranca en Brescia una nueva edición de la Mille Miglia. Como ya es habitual, habrá una numerosa delegación argentina participando; algunos de ellos intentando reverdecer los laureles obtenidos por Scalise-Claramunt en la edición pasada y otros simplemente, disfrutando a su manera de cada kilómetro de la carrera más bella del […]
El próximo 16 de mayo arranca en Brescia una nueva edición de la Mille Miglia.
Como ya es habitual, habrá una numerosa delegación argentina participando; algunos de ellos intentando reverdecer los laureles obtenidos por Scalise-Claramunt en la edición pasada y otros simplemente, disfrutando a su manera de cada kilómetro de la carrera más bella del mundo.
Tonconogy-Berisso participarán a bordo de una Bugatti Type 40, Erojomovich-Gallo lo harán con un Aston Martin Le Mans, un auto similar al que compartirán Pozzoli-Conticello. Entre los 385 autos admitidos también estarán el BMW 328 de Bacanelli-Gache, la Cisitalia 202 de Brielli-Díaz Luna (aunque no aparece aun en la lista oficial), la barchetta Osca 372FS de Hinrichsen-Mayo, el Fiat Abarth 750 Zagato de Karagozian-Etcheverry y el Alfa Romeo Giulietta Sprint Veloce de Karagozian-Maino.
A parte de la participación criolla, las marcas y sus museos rodantes serán otra vez protagonistas y entre ellas estarán Alfa Romeo, Jaguar, Mercedes-Benz y Porsche, que engalanará la Mille Miglia con dos 550 Spyder RS, un 356 Speedster, y dos coupé 356 pertenecientes al acervo de la empresa.
El embajador itinerante de la marca Hans-Joachim Stuck, ganador de las 24 Horas de Le Mans en dos ocasiones y campeón del DTM, participará en uno de esos vehículos, concretamente un modelo especial construido en 1954. La característica más singular de esta versión del 356, conocido como “Knickscheibe” (ventana inclinada), es el parabrisas sin varilla central, utilizado por primera vez en aquellos tiempos.
Porsche consiguió algunos de sus mayores éxitos en competición en esta prueba durante los años cincuenta. En 1952 un Porsche 356 ganó en su clase y, más tarde, en 1954, la victoria de Hans Herrmann en la categoría GT, con un 550 Spyder, significó uno de los más importantes logros del fabricante de vehículos de Stuttgart hasta la fecha. Todavía hoy los participantes recorren las más bellas carreteras de Italia, desde Brescia a Roma y vuelta, en una competición que sigue siendo un reto para pilotos y bólidos, porque los 1.600 kilómetros se completan en sólo tres días y, normalmente, se encuentran con distintos tipos de meteorología.

