GTO, la sigla mágica
La semana pasada Ferrari SpA distribuyó una gacetilla de prensa con el lanzamiento oficial de la versión rockera de la enorme 599 GTB, llamada con tino marketinero GTO. Las tres letritas mágicas nacieron como Gran Turismo Omologato cuando Ferrari presentó a la FIA la versión más extrema hasta el momento de su serie 250. Como está […]
La semana pasada Ferrari SpA distribuyó una gacetilla de prensa con el lanzamiento oficial de la versión rockera de la enorme 599 GTB, llamada con tino marketinero GTO. Las tres letritas mágicas nacieron como Gran Turismo Omologato cuando Ferrari presentó a la FIA la versión más extrema hasta el momento de su serie 250.
Como está pasando en los últimos años, no queda nada novedoso en el pañol de las ideas, por eso apareció en el mercado la 599 GTO. El listado de descripciones fácticas dice que es la Ferrari de calle más rápida de todos los tiempos, que tiene un V12 de 6 litros y 670 HP, pesa 1495 kg, hace el 0-100 km/h en 3,35 segundos y que deja de acelerar cuando llega a 335 km/h. Y por su parte, el reloj dice que necesita 1 minuto y 24 segundos para completar la vuelta a la Pista di Fiorano contra 1’26”5 que necesita la 599 GTB. La carrocería fue alivianada mediante el uso extensivo de la fibra de carbono y junto a un nuevo sistema de escape y otros cambios menores le hicieron adelgazar casi 200 kg. Para no seguir aburriendo con datos de una fría descripción daré mi cálida opinión sobre su aspecto: es fea.
Haciendo un poco de historia encontramos a la 288 GTO de 1984 que surgió como una evolución de la serie 308 / 328, para ser homologada en el Grupo B. La 288 entrenó, se puso en forma atlética, se vistió para hacer deporte, pero el Grupo B se canceló por peligroso y la pobre Ferrari se quedó sin lugar a donde ir. Más allá de eso la producción se realizó y al mercado llegaron 272 ejemplares rojos que protagonizaron los pósters de los adolescentes durante varios años. Estaba propulsada por un V8 de 2855 cc con dos turbocompresores que le permitían erogar 400 HP a 7000 RPM y para la vuelta a Fiorano necesitaba 1’36”, que suena eterno frente a los tiempos de la 599.
Pero GTO es otra cosa, GTO es la sigla de la Ferrari más emblemática salida de Maranello que fue presentada en 1962 y que con el desarrollo del mundo del coleccionismo se transformó en la figurita difícil y la llave maestra de cualquier evento.
Hace dos meses le contábamos a los lectores de RETROVISIONES que había una en venta (click aquí). No es la mejor del mundo porque fue recarrozada en la época dejándo de ser el ícono que todos quieren tener, pero sin dudas una GTO al fin. Para los amantes de las cifras el presentador de radio inglés Chris Evans puso 19 garrotes verdes entre cash y su 250 GT SWB que será subastada en el evento de RM Auctions el día del trabajador en Mónaco para llevarse la GTO a la casa.




