Brasilia km 0
Jason Vogel - 04/05/2010Hace exactos 50 años, Juscelino Kubitschek inauguraba Brasilia. Pero la industria automotriz ya había realizado el corte de cintas de la nueva capital dos meses antes, el 2 de febrero de 1960. Se trataba de la llegada de la Caravana de Integración Nacional, un viaje de ribetes épicos que contó con la participación de 287 expedicionarios en 130 autos, camiones y buses salidos de los cuatro puntos cardinales del país.
El gobierno de JK creó la noción de un país integrado por la construcción de carreteras, por la ampliación de aeropuertos y por una mirada hacia al interior -que comenzaba por la mudanza del centro de decisiones de Rio de Janeiro a Brasilia-.
Al final de su mandato, el presidente ya soñaba incluso con volver al poder en las elecciones que se celebrarían en 1965, para poder construir las agrovilas, pequeños núcleos urbanos de hasta 10.000 habitantes, a lo largo de las carreteras.
Al mismo tiempo, las industrias comenzaban orgullosamente a producir automóviles en Brasil –una situación que muchos consideraban un delirio o algo inútil por entonces-.
Juntando una y otra cosa llegó la idea del viaje, una inquietud visionaria del mayor José Edson Perpétuo, primo y mano derecha de JK.
“Brasilia estaba lista, a punto para su inauguración y Perpétuo quiso hacer esa caravana de vehículos de fabricación nacional, rodando con neumáticos nacionales, quemando gasolina nacional, sobre asfalto nacional”, cuenta el Coronel Alfonso Heliodoro, por entonces Subjefe de la casa Civil de la Presidencia.
La invitación se extendió a todos los fabricantes instalados en el país, que rápidamente aceptaron la propuesta “indecente” y se unieron a la organización, cediendo vehículos, conductores y mecánicos. Aventureros, periodistas, ingenieros y operarios también se pusieron a «hacer dedo» y consiguieron sumarse a la expedición.
Del ómnibus FNM al Romi-Isetta, una muestra de la industria nacional
Había un poco de todo de lo que se fabricaba en la época: Jeep y Rural Willys (Estanciera en Argentina), DKW, VW Kombi, Fusca (Escarabajo), Simca Chambord, Toyota Land Cruiser, camiones Mercedes, Chevrolet, International y hasta el bus Caio con chasis FNM.
Los participantes formaban cuatro columnas, una desde cada punto cardinal del país. El grupo Sur recorrió 2.200 km, saliendo de Porto Alegre. La banda del Oeste partió de Cuiabá y rodó 1.200 km hasta la nueva capital.
La caravana más sufrida fue la Norte, que recorrió 2.220 km de la carretera Belém-Brasilia, en plena construcción en aquella época. Fueron diez días de lluvias, con encajadas gigantes, en caminos sin ninguna infraestructura. En sus camiones, camionetas y y buses, los expedicionarios de la “Operación Tortuga” (como se le conoció) fueron recibidos como héroes, pero antes debieron acabar con las pocas reservas alimenticias de los poblados atravesados por la travesía.
La Columna Este tuvo su punto de inicio oficial en Rio, en la puerta del Palacio de Catete -la Sede de Gobierno, que se mudaba meses después al Planalto de Brasilia-, para un recorrido de 1.200 km en tres días sobre el asfalto. La mayoría de sus integrantes, sin embargo, ya venían rodando desde San Pablo.
Fue la barra paulista la que aportó los vehículos más pintorescos: nada menos que 25 Romi-Isetta se enfrentaron al camino. Pequeñas en tamaño y potencia, las carismáticas maquinitas fueron un enorme suceso.
Mário Pacheco, que era el director de marketing de Industrias Romi, se enteró de la caravana con un mes de antelación. Y llamó a los animados socios del club de propietarios del microcupé.
“Quería que el presidente desfilase con la caravana dentro de un Romi-Isetta, que tenía el mérito de ser el primer auto nacional, ya que fue lanzado en 1956”, recuerda Mário.
En un viaje previo a Brasilia, el organizó un encuentro con JK, gracias a la ayuda de un primo contratista y del arquitecto Oscar Niemeyer, proyectista de Brasilia. Un breve diálogo y el presidente asintió.
En la mañana del 2 de febrero de 1960, la fecha estipulada para el encuentro de las cuatro columnas, en el apeotósico final de la caravana, JK bajó de su helicópetro blanco y se metió en el Romi-Isettinha. Llovía, pero el presidente desfiló con medio cuerpo afuera, saliendo por la capota abierta del techo.
“Era mi carro de uso en Romi, pero el que condujo al presidente fue Geraldo. El era el mecánico que acompañó a nuestro grupo desde San Pablo y, después de eso, pasó a ser llamado JK”, dice Mário.
A pesar de la lluvia, multitudes de candangos (la gente de Brasilia) acompañaron la fiesta que terminó en misa en la Catedral y en un asado en el Palacio de Planalto (la Casa de Gobierno).
«Fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Toda aquella ovación, con una banda de música recibiéndonos, un delirio», cuenta el ex-director de Romi.
Al día siguiente, los participantes de la caravana comenzaron a regresar a sus casas. El grupo de Belém, no conforme con el demandante viaje de ida, decidieron seguir hasta Rio de Janeiro.
«Lo simpático, ciencuenta años después, es que no teníamos idea de las dimensiones históricas de ese hecho”, concluye Mário.
Fotos: Archivo O Globo, Acervo Fundación Romi
Publicado en Carro, Etc. (21/4/2010). Traducción: D.S.
Categorías: CrónicasFecha: 04/05/2010
Otras notas que pueden interesarle
Crónica de un sábado de sol
En un clima de camaradería, y una soleada mañana de invierno, como pocas veces se da en esta época del año, asistimos a un evento organizado por el CAS. Uhhhhh… ¡Que feo suena esto! Parece el artículo de un cronista que a la fuerza tiene que subir la nota porque lo espera su jefe de […]
Hernán Charalambopoulos22/08/2010 17 Comentarios
El libro del año
Arrancamos con los premios RETROVISIONES 2009 con el mejor libro del año. Este libro es concretamente la obra de un demente. Solamente una persona que no es normal puede compilar semejante cantidad de datos con la minuciosidad y precisión del Arquitecto Guillermo Sánchez. Este libro cubre las carreras disputadas bajo el reglamento de la Fuerza […]
Cristián Bertschi10/12/2009 11 Comentarios
¿Hacía falta?
Hace algunas semanas, Paolo Martin, ex designer de Pininfarina, hoy retirado y consultor de diseño, se despachó con una novedad para el mundillo del diseño; rediseñó el Ferrari Modulo, un Concept Car de 1968, y que él creó en aquellos años, bajo la órbita del carrocero turinés. La primera pregunta que viene hacerse es ¿Por […]
Hernán Charalambopoulos26/03/2010 8 Comentarios
Trivia de verano #6
Esta foto la saqué desde la vieja terraza de boxes del autódromo de Buenos Aires. Magnifica cuánto importaba el automovilismo en aquella época en la argentina ya que, lloviendo y todo, toda esa cantidad de gente estaba ahí para ver una carrera de Turismo Nacional (… ni hablemos de las categorías «Top»). ¿Qué produjo la […]
Lectores RETROVISIONES11/02/2015 52 Comentarios
891 días, 891 clásicos
Una tarde primaveral de la semana pasada el plan fue ir al rescate de una chatita Ford T, la incorporación más reciente al acervo de la Sociedad Protectora de Automóviles. Allí compartirá techo con otros cinco Ford T, y se ubicará haciendo sanguchito entre otras dos variantes de carrocerías comerciales sobre el «Tin Lizzie». Esta chatita […]
Diego Speratti30/09/2014 1 Comentario
Fiebre amarilla
Repasando las fotos que Nacho entregó desde Stuttgart, recalé en este retrato de uno de mis sueños más ocultos: Tener una rural Mercedes W123 amarilla… Debería tener tazas cromadas. Si, si…nada de “shantas” ni aditivos que enturbien su estoica imagen de utilitario con glamour enmohecido. Si es Diesel, mejor aún ya que el simpático tiritar […]
Hernán Charalambopoulos27/08/2010 15 Comentarios
Rétromobile 2012: el Chapulín Colorado
En París hace frío, y por eso hay que estar equipado. Retrovisiones, como no improvisa, se viste de Decathlon…
Staff RETROVISIONES04/02/2012 18 Comentarios
¿Durmieron bien?
Buenos días para todos y buen comienzo de fin de semana…
Staff RETROVISIONES24/08/2013 7 Comentarios
790 días, 790 clásicos
Wolseley Eight c. 1948, Patria y República, Colonia del Sacramento, Uruguay.
Diego Speratti25/07/2013 4 Comentarios
554 días, 1 clásico en trailer
Chevrolet de luxe 4 puertas 1952, Parador Fito, Km. 61.5 Ruta 8, Soca, Canelones, Uruguay.
Diego Speratti18/04/2012 5 Comentarios
Röhrl y el Porsche 904
httpv://www.youtube.com/watch?v=ESO5oJWJ9Ys Como se dice en Parque Patricios: «¡Cómo maneja este pibe!»
Cristián Bertschi23/06/2011 17 Comentarios
Italia es diferente…
Después preguntan por qué Italia es el mejor lugar del mundo para diseñar autos… ¿En qué lugar te ponen una bolsa y un par de guantes a disposición para descargarte mientras estas preparando un modelo? Los tanos son los mejores, lejos.
Hernán Charalambopoulos20/09/2012 6 Comentarios
344 días, 344 clásicos
Institec Justicialista Sport, Museo del Bicentenario, Aduana de Taylor, C.A.B.A., Argentina.
Diego Speratti02/06/2011 1 Comentario
La avispa
Pontedera, Toscana a comienzos de los cincuenta, cuando las «farobasso» comenzaban a replicarse exponencialmente, y germinando lo que años más tarde se convertiría en el mayor mito de dos ruedas que diera la industria de motociclos italiana: La avispa, o Vespa en su traducción al español.
Hernán Charalambopoulos24/05/2013 6 Comentarios
Rosario siempre estuvo cerca
Les mando esto, tal vez te interese como nota.Se trata de un Trolebús autentico de la década del 40 que presto servicio durante toda su vida útil en la ciudad de Rosario. Afortunadamente cuando lo radiaron de servicio termino en un Galpón municipal bajo techo y conservo su osamenta en perfecto estado. El municipio Rosarino […]
Lectores RETROVISIONES10/05/2011 15 Comentarios
709 días, 709 clásicos
Ayer, yendo al Autódromo de Buenos Aires para ver a los amigos de los Sport Nacional que competían en regularidad, me encontré con este Justicialista Sport por la Av. Gral. Paz. Plateado con franja central negra, creo que una combinación de colores rara para el auto.
17/03/2013 4 Comentarios
Garnufla Sport III
Desconozco la marca (tampoco me muero por saberla…). Mecánica de Escarabajo/Beetle. ¿Cómo se las arreglará el conductor para ver por ese parabrisas? Notas relacionadas: ¡Garnufla Sport a babor! 352 días, 352 clásicos
Gabriel de Meurville11/03/2013 9 Comentarios
Huracán de primera
Dos de los tres fundadores de Retrovisiones, el griego y yo, somos de Parque Patricios y nos gustan los autos italianos. ¡VAMOS GLOBO!
Cristián Bertschi15/12/2014 18 Comentarios
Oh, Morocco !!!
Después de algunas lunas pasadas en Marruecos se vuelve a la casi diaria y muy sana costumbre de contar lo que nos pasa (por ejemplo) a través de los autos que encontramos tirados en la calle. Son estas las situaciones que nos despiertan unas incontrolables cosquillas en la punta de los dedos y culpables del […]
Hernán Charalambopoulos08/01/2012 7 Comentarios
Sin palabras
Que querés que te cuente… ¡¡¡Gracias Nacho Fernández Miño por estas fotos!!!
Hernán Charalambopoulos09/07/2010 6 Comentarios
846 días, 846 clásicos
La colección otoño-invierno de Pierre ahonda siempre en el negro, engamado con el óxido. Este «volvito» es otro habitante más de este desarmadero, que por pequeño y ambicioso, renueva rápidamente su marquesina. No hay que dejar que termine cada mes para darse una vuelta por allí, a riesgo de perderse algún saldo. Al tiempo del […]
Diego Speratti03/04/2014 5 Comentarios















Lao Iacona
Excelente la nota! JK un visionario, al menos en los planteos que formuló en aquella epoca. Muy interesante.
BMW-Isetta
Sobre llamar al Romi – Isetta «primer vehículo nacional Brasileño» ha despertado controversias en nuestro vecino país, más que nada porque según reglamentaciones que surgieron en años posteriores, no cumplía con los requisitos para ser considerado un «automóvil». Discriminaciones aparte, está la pelea (creo que con el DKW – Vemag) sobre cuál fue el primer «automóvil nacional brasileiro».
El Romi – Isetta se fabricó durante años por la fábrica Romi, una metalmecánica constructora de tornos entre otras máquinas – herramientas, en base a las matricerías y mecánicas de la Iso (no sé si la italiana ó la española). Por lo tanto conservaron la disposición de «ventana burbuja» (ventana fija lateral y ventilete triangular, como luego vinieron los Heinkel) con la mecánica de 2 tiempos de 236 cm3, bicilíndrica con cámara de combustión única («Twingle») la cual a decir de la época no era muy confiable. Luego Romi armó los modelos BMW ya con la configuración de «ventana deslizante» y mecánica alemana.
Según me ha dicho un amigo Paulista, en la fábrica Romi aún se usan pequeños carretones armados con restos de Romis, para llevar materiales de uno a otro lado de la fábrica.
Saludos, Ernesto M. Parodi.