Ya nunca me verás como me vieras…
Cuando nos encontramos con Thomas Saltze, un viejo colega de los tiempos de Fiat, fanático de los clásicos italianos, y eterno concurrente a este tipo de eventos, nos miramos y dijimos: “Aprovechemos para sacarle las últimas fotos al Stratos Zero y a los demás autos de Bertone, porque no sabemos cuándo los vamos a volver […]
Cuando nos encontramos con Thomas Saltze, un viejo colega de los tiempos de Fiat, fanático de los clásicos italianos, y eterno concurrente a este tipo de eventos, nos miramos y dijimos: “Aprovechemos para sacarle las últimas fotos al Stratos Zero y a los demás autos de Bertone, porque no sabemos cuándo los vamos a volver a ver.”
Efectivamente pocas horas después lo mejor de la colección Bertone (o sea una parte del patrimonio artístico italiano), cambiaba de manos, con destino incierto. El mejor cotizado fue el Lamborghini Marzal, en unos dos millones y algo de dólares, mientras que el Lancia Stratos Zero, el concept car más increíble de la historia del automóvil se fue por algo menos de un millón de dólares. Una baratija si pensamos que por la misma cantidad de billetes se llevaron un insípido, aunque correcto BMW 507.
Aquí el último testimonio de la carnicería cultural perpetrada por los muchachos de RM, y el juez de turno que ordenó el remate de estos autos, el sábado por la noche, después del concurso de elegancia de Villa D’Este.


