Techno Classica Messe Essen 2011

Por cuarta vez tengo el privilegio de visitar la feria de Essen Techno Classica en Alemania. Probablemente la exposición de autos clásicos más grande del mundo. La cantidad de autos y automobilia que hay es impresionante. Hay para todos los gustos, desde Ferraris, Alfas y Maseratis hasta el club Taunus de Munich, donde me parece […]

Por cuarta vez tengo el privilegio de visitar la feria de Essen Techno Classica en Alemania.

Probablemente la exposición de autos clásicos más grande del mundo. La cantidad de autos y automobilia que hay es impresionante. Hay para todos los gustos, desde Ferraris, Alfas y Maseratis hasta el club Taunus de Munich, donde me parece que lo que importa es la cerveza. (Tienen todos Taunus de los años 80)

Están las principales casas de subastas, dealers de autos y el autojumble es increíble. Hay vendedores de toda Europa.

Como siempre desfilan famosos y tuve la oportunidad de saludarme con algunos que hasta me reconocen como Jean Pierre Beltoise, “salud argentine”, o Alfredo Delamaria, con el que tomamos algunas cervezas. Pero lo más grosso en cuanto a famosos, fue que le vendí un libro al actor William Dafoe, para los que no lo conocen es el malo en Spyderman 2.

Como todos los años, el jueves a la noche es el cocktail de Volkswagen, al que fui invitado por uno de los capos máximos y amigo Wolfgang Kaesse.  El stand de Volkswagen es grande como auto clásica. Tienen los autos del museo, que no son solo VW, también hay Skoda, NSU, Porsche, AUDI, Bugatti y prototipos  de todos los mejores diseñadores como Bertone, Pininfarina y Zagato, entre otros.  Aparte buena comida, música en vivo, DJ,  etc.  Ya con una copas encima me preguntaron si me podían hacer unas preguntas para un canal de TV alemán, cosa que no hago en estado normal, pero entonado por la cerveza y la señorita que me lo pedía, no dudé: ¡SÍ, ACEPTO! Lo mejor fue que conteste las preguntas sentado en el Auto unión 16C del museo. Lo que no se bien es qué conteste, pero no importa, saldrá en la TV alemana.

En el stand en el que estuve trabajando se ofrecían en venta varios autos muy buenos como un Mercedes Benz S 1928, Talbot Lago T26 Sport Franay coupe, que tuve el placer de manejar y un Bentley convertible que perteneció a Prince Bernhard entre otros.

El domingo a la noche cuando desarmábamos el stand, el dueño de las expo me dijo que habían vendido 175.000 entradas. ¡Unas cuantas!

Valió la pena mi cuarta visita a Essen Technoclasica y espero volver el año que viene.






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