II Baradero Track Day
El pasado fin de semana se llevó a cabo el segundo Track Day para vehículos históricos de competición, en el circuito de Baradero, en la Provincia de Buenos Aires. El evento reunió monopostos de todas las épocas. Sería injusto mencionar cuál fue el más destacado, dado que cada auto tiene su historia y eso lo hace […]
El pasado fin de semana se llevó a cabo el segundo Track Day para vehículos históricos de competición, en el circuito de Baradero, en la Provincia de Buenos Aires.
El evento reunió monopostos de todas las épocas. Sería injusto mencionar cuál fue el más destacado, dado que cada auto tiene su historia y eso lo hace singular. Esto es lo que sentimos, por ejemplo, cuando vemos revivir en pista el Crespi Mini Junior de 1963, que fue de los primeros que hicieron a la gran creación de Tulio Crespi, o cuando vemos pasar por delante nuestro un Tulia 8 original; o al Tulia 12 que fuera piloteado por el mismo Luzardo y restaurardo hace poco por su dueño.
¿Qué decir de un Ralt de Fórmula 2 original, o del Martos Peugeot que condujera «Cocho» López? Lo mismo nos pasa con el Fórmula 1 MA, con motor Dodge de la época del 70 o el Crespi 21 ex Gurini, y por supuesto el Brabham BT15 del equipo Automundo. Y como si las emociones no fueran suficientes, fuimos testigos privilegiados del retorno a pista del famoso Di Tulio Chevrolet, que volvía a rugir después de casi 40 años, y que aún conserva las publicidades y elementos originales de su última carrera. Escuchar su motor en funcionamiento una vez más y verlo girar nos estremeció de emoción.
El hecho de presenciar a estas máquinas ponerse en movimiento se trató sin dudas de una fiesta para todos aquellos que nos une esta pasión por los clásicos de competición.

Cerca del mediodía, nos juntamos a comer en el restaurant del autódromo y ahí las historias y anécdotas rodaron como los autos de quienes las contaban. El momento que allí se vivió resultó tan grato, que entusiasmó a más de uno, e inquietos como chicos salieron de nuevo a sus autos, para seguir probando y girando, esperando que la tarde regalará una vuelta más.
Gracias a todos por compartir sus autos y hacer que la jornada transcurriera entre amigos, con vistas a seguir probándolos para las próximas actividades del año. Gracias a todos los presentes por hacer que este evento ya formase parte de un recuerdo histórico.
Nos vemos en el 2014 con la pasión por los clásicos, intacta.
Javier Busto.-


