A no desesperar…
Este es uno de los grandes riesgos de vivir en un país tan capitalista. La oferta y variedad de autos usados es irresistiblemente amplia. Por eso, al comenzar la primavera, es común encontrar autos convertibles a precios irrisorios. La pequeña historia de este MG-F, arrancó el sábado pasado cuando lo ví por primera vez y […]
Este es uno de los grandes riesgos de vivir en un país tan capitalista. La oferta y variedad de autos usados es irresistiblemente amplia. Por eso, al comenzar la primavera, es común encontrar autos convertibles a precios irrisorios.
La pequeña historia de este MG-F, arrancó el sábado pasado cuando lo ví por primera vez y fotografié para esta ocasión….Al pasar hoy nuevamente, después de 5 días, me encontré con que su precio original había sido guillotinado en 400 libras.
Claro! Viniendo de un país con un parque automotor tan reducido en variedad y con precios sobrevaluados, aquí, la filosofía es pedir lo menos posible para sacárselo de encima AS SOON AS POSSIBLE. Por eso, como argentino, uno siente que está viviendo en el mismísimo paraíso. Hasta cuando seguiré resistiendo semejante tentación? Cómo puedo seguir negándome ante un ejemplar como este MG-F del ’95?, gastadito, con 130.000 kms, con su inspección anual recientemente aprobada y esperando ansioso a alguien que le de el cariño y cuidado que merece por tan solo 6.500 pesos. Se que no pasara mucho más tiempo hasta sucumbir ante un ejemplar con techo abierto al cielo. ¡Que dura es esta vida, Diosito!

