Inéditos de Paul Bracq
Agradeciendo infinitamente las fotos enviadas por Federico Sierpien, estoico seguidor de RETROVISIONES desde el otro lado del río, publicamos esta documentación que retrata el estudio de un roadster BMW realizado por Paul Bracq sobre la base del modelo 1600. En las imágenes vemos la clara influencia de su pasado en la estrella a la hora […]
Agradeciendo infinitamente las fotos enviadas por Federico Sierpien, estoico seguidor de RETROVISIONES desde el otro lado del río, publicamos esta documentación que retrata el estudio de un roadster BMW realizado por Paul Bracq sobre la base del modelo 1600. En las imágenes vemos la clara influencia de su pasado en la estrella a la hora de ponerle el sombrero a la carrocería, cubriendo la cabeza de los ocupantes con un hard top muuuuuy similar al utilizado en su máxima creación: el Pagoda.
Por otro lado, cabe decir que de la cintura hacia abajo, destila latinidad por donde se lo mire y eso está bien, ya que los bávaros se autoproclaman “los latinos de Alemania”, no sea más que por su proximidad geográfica a la zona mas fría de Italia. Al primer vistazo, y sin detenerse, parecería una versión “supersport” de Pininfarina sobre la base del 504 coupé…

Esto va a título personal, aunque festejando sus tensiones, y poniendo el ojo en la suave musculatura que se insinúan entre las aristas y las generosas superficies de los pasarruedas. Solo delata la edad el movimiento del lateral, muy hecho al estilo de los sesenta, en donde la zona frontal predominaba en volumen por sobre la cola, dando la sensación de aceleración, es decir con la trompa más levantada y en estado de excitación, y con el tren trasero aplastado por la fuerza de la transmisión.
Estas proporciones cambian decididamente en la década sucesiva, en donde las masas comienzan a equilibrarse y a tomar forma de cuña, quedando esta instalada definitivamente a finales de los setenta y dominando el panorama volumétrico en autos deportivos hasta el día de hoy.

