Endurance patriótica: homenaje a Hugo
El día sábado 25 de mayo nos juntamos para correr la Endurance que organizó la AAAS. Ya desde temprano pintaba bien. Lindo clima. Muchos autos y sobre todo muchos pero muchos Sport Nacional lo que hacía que el entusiasmo creciera. Aparecieron varios autos nuevos con una calidad de construcción envidiable. En la previa se charló […]
El día sábado 25 de mayo nos juntamos para correr la Endurance que organizó la AAAS. Ya desde temprano pintaba bien. Lindo clima. Muchos autos y sobre todo muchos pero muchos Sport Nacional lo que hacía que el entusiasmo creciera. Aparecieron varios autos nuevos con una calidad de construcción envidiable.
En la previa se charló mucho y se concretó el encuentro entre nuestro superhéroe y quién escribe, todo bajo la atenta mirada de Juse. Los resultados de este encuentro se vieron en pista. La transferencia de energía hizo que en la tercera vuelta me fuera al pasto en la entrada de la «viborita».
Pero vamos a lo «jugoso». Allá por la vuelta 9 ó 10, a la salida del curvón un líquido amarronado (ojo Cintu…) me salpica el parabrisas del lado de adentro. Yo pienso «se salió la tapa del tacho de agua, que mala suerte», y empiezo a mirar de donde salió el agua y el «reloj» de temperatura que seguía normal. Dimos una vuelta más sin cambios, hacemos los mixtos y a la salida del cajón una explosión y el parabrisas que se enchastra mucho y ya mis puteadas hacia mi querido Seven se escuchaban en la Gral. Paz.
Lo miro a mi acompañante, que creo era la primera vez que se subía en ese rol a pesar de ser un Lotus Driver, pero no le veo la cara. Entre su visera del casco y su cara estaba lleno del líquido «amarronado» y prontamente empezó a salir por debajo del mismo con un caudal digno de la nena del Exorcista. No quiero seguir contándoles, porque me voy a llamar a Huggggggggggggggggoooooooooo! Sólo les dejo una foto de como quedó mi casco. El de él hubo que quemarlo.
Saludos para todos los RTV!
Morgan


