La Vuelta al Chaco en Clásicos
Con la sola excusa de pasear en nuestros autos clásicos, el fin de semana paso llevamos a cabo, la Primera Caravana Vuelta al Chaco. Y con la premisa de que los autos se hicieron para andar más allá de los años que tengan encima, un grupo de amigos apasionados por los clásicos que se juntaban […]
Con la sola excusa de pasear en nuestros autos clásicos, el fin de semana paso llevamos a cabo, la Primera Caravana Vuelta al Chaco.
Y con la premisa de que los autos se hicieron para andar más allá de los años que tengan encima, un grupo de amigos apasionados por los clásicos que se juntaban de forma independiente, ideó esta salida de 670 km de recorrido por todo el interior del Chaco, sin más plan que tener tiempo para charlar, tomar mate y pasear por diferentes puntos de la provincia.
El Club Amigos de los Fierros Viejos al que pertenecemos apoyó la idea y fue así que nos sumamos al plan.
Partimos de Resistencia el sábado 14 a las 7.00 hs bajo la lluvia, con rumbo a la ciudad de Presidencia De La Plaza, donde reabastecimos todo tipo de líquidos. Más adelante, en Machagal, hicimos la primera visita social. Nos recibieron amigos del automovilismo zonal y entusiastas de los autos clásicos. El recorrido siguió por Quitilipi, Presidencia Roque Sáenz Peña, Campo Largo, Corzuela, Las Breñas, Charatá (donde se agregaron tres vehículos) y Pinedo. Tiempo de bajar por un rato de los autos, ya que en el aeroclub local nos esperaban con un riquísimo asado.
Para ese entonces la lluvia había cesado, pero el viento y el frío nos seguían acompañando en el camino. Después del almuerzo regresamos 16 km hasta Charatá, donde nos alejamos en un hotel a la vera de la ruta, como para no extrañarla tanto…
Para la tarde algunos participantes propusimos un campeonato provincial de siesta y a la noche volvimos a cargar «nuestros» tanques.
El domingo volvimos a romper la calma de la apacible Pinedo, con un paseo por la hermosa campiña de la zona Luego continuamos rumbo a Santa Silvina, Coronel Du Graty y en Villa Angela paramos a almorzar. Nos quedaba por delante el último reabastecimiento en Presidencia De La Plaza y la llegada a Resistencia.
Apenas un par de pinchazos y algún distribuidor declarado en rebeldía fueron los pequeños inconvenientes de un fin de semana distendido y distinto, perfecto para disfrutar de los autos y hacer nuevos amigos.
Dante Daneri













