Sábado de la bondad y los buenos autos

Más de sesenta coleccionistas y sus bellas máquinas acudieron al llamado de Lorenzo Barra (p) y amigos, para participar de un breve rally benéfico, una mera excusa para celebrar lo verdaderamente importante: la inauguración oficial de la primera etapa de la Escuela Taller Lory Barra. Esta Escuela Taller (para ver su web, click aquí) se […]

Más de sesenta coleccionistas y sus bellas máquinas acudieron al llamado de Lorenzo Barra (p) y amigos, para participar de un breve rally benéfico, una mera excusa para celebrar lo verdaderamente importante: la inauguración oficial de la primera etapa de la Escuela Taller Lory Barra.

Esta Escuela Taller (para ver su web, click aquí) se propone capacitar a jóvenes de bajos recursos económicos en las artes de la restauración y sus diferentes especialidades, contando en el edificio diseñado por el reconocido arquitecto Clorindo Testa con talleres con el herramental necesario para las distintas tareas, aulas, salas de conferencias y biblioteca. En una segunda etapa se planea tener allí un Museo del Automóvil con muestras itinerantes de automóviles históricos, en el que simultáneamente podrán exhibirse más de 20 ejemplares.

Las inscripciones de los participantes del rally, y lo recaudado por venta de merchandising y en la subasta solidaria de arte y memorabilia realizada durante la ingesta de hamburguesas y papas fritas posterior a la caravana, servirán para darle un enorme empujón al proyecto, que se erige en un terreno de la ribera sanisidrense de 3.700 metros cuadrados.

Hay que recordar que el Municipio de San Isidro es sede de algunos de los clubes más tradicionales del coleccionismo de autos, hogar de grandes coleccionistas, restauradores y mecánicos y tiene ahora este proyecto inédito en el país, que la reposiciona como la capital argenta de los autos clásicos.

Los encargados de cortar cintas e inaugurar esta primera parte fueron Lorenzo Barra, fáctotum del proyecto y padre de Lory, quien fue el que “soñó” alguna vez este sitio pedagógico, Clorindo Testa, proyectista ad honorem del edificio y Gustavo Posse, el intendente de San Isidro, municipalidad que le cedió el terreno por comodato de 25 años a la Escuela Taller (de los personajes y el proyecto ya adelantamos algunos aspectos en esta entrada).

Antes de eso hubo un rally, un paseo que tuvo punto de salida y arribo al frente de la Escuela y que visitó como destino más lejano a un nuevo desarrollo inmobiliario en el Tigre (destinos comerciales que ya se están haciendo demasiado obligados en muchas salidas).

16 gomitas permitieron clasificar a los participantes y entregarles los premios de rigor, pero lo realmente llamativo es que a pesar de las intensas lluvias que acompañaron aquellas horas, muchos coleccionistas se atrevieron a participar con sus autos más queridos y consentidos.

El agua se ensañó con lentes y cámaras, “caídas” en cumplimiento del deber. Aún así aquí están retratadas algunas miles de gotas, las más felices de todas, las que acariciaron, por ejemplo, las curvas de los Hispano-Suiza, Delage D8, Aston Martin DB2 y DB6, Ferrari 250 GT/E, 365 GTC y Dino 308 GT4, Lancia Aurelia B20, Mercedes 300 SL Roadster, Maserati 3500 GT y de numerosos Jaguar (E-Type, S-Type, Mk II,  Mk VIII…).

Fotos: Miguel Tillous y D.S.

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