El racionalismo gótico inglés

El racionalismo gótico inglés nace como una respuesta del nieto de William Morris a la memoria de su abuelo que con el versito del “Art and Crafts”, comenzó a separar el diseño del arte, dando el puntapié inicial a lo que luego se llamaría diseño industrial. Fue tanto lo que sufrió el pequeño «Minor» con […]

El racionalismo gótico inglés nace como una respuesta del nieto de William Morris a la memoria de su abuelo que con el versito del “Art and Crafts”, comenzó a separar el diseño del arte, dando el puntapié inicial a lo que luego se llamaría diseño industrial.

Fue tanto lo que sufrió el pequeño «Minor» con la figura de su abuelo, que decidió trascender el también, y quedar en los libros haciendo una fusión de estilos. Probó y probó hasta que tomando algo de su archirrival Gropius y su densa franela bauhausiana, le agregó la majestuosidad de los templarios, verdaderos maestros de la arquitectura medieval. Fue en una mañana de resaca, que el eclipsado nieto de William se presentó a la misa dominical en la Westminster Abbey, y allí el pequeño «Minor» descubrió que sus ojos le estaban diciendo algo… Hizo entrar por los 3 milímetros de iris, toda la imponencia de la Abadía, y la mezcló con las ideas de Walter (Gropius, no De Silva). Fue entonces que luego de licuarlas en una Braun, obtuvo un extracto con el que luego untaría la esbelta silueta del Morris (otra vez esa palabra atormentándolo…).

Despreciando a Walter y también su linaje paterno, en especial el nombre de su abuelo, «Minor» entró en confianza con Rocco, entonces portero de Pininfarina, y a hurtadillas, sólo después de sobornarlo con publicaciones eróticas de la época, logró filtrarse en el “Sancta Sanctórum” del diseño, y hurgar en los cajones de Giovanbattista hasta dar con el plano de la aleta posterior del Morris que estaban haciendo… En realidad, estaban diseñando el 404, y el Morris era una maqueta que les había quedado mal. Justo vinieron los ingleses en busca de un poco de fantasía latina y se la embocaron, total… «No creo que lo hagan», dijeron. Con el pésimo gusto que los caracteriza, los ingleses se enamoraron de la propuesta fea del 404 y la adoptaron como propia, viendo además que en los planos había una «modificación» hecha por un anónimo («Minor») que consideraron aumentaba el «estilo» del auto.

Fue así que el pequeño «Minor» logró, como su abuelo, una trascendencia en el mundo del diseño, pero esta vez proponiendo nuevos caminos y corrientes artísticas dentro de la disciplina fundada por su «Nonno». Según Manuel Speratti, también estudioso de esta corriente artística de finales de los cincuenta, el racionalismo gótico inglés nace del fuego sagrado de «Minor» y su desprecio por su abuelo, y sobre todo por Walter. Dicen que este último, luego de ver compactado en un solo objeto como era la luz posterior del Morris (aquí llamado Di Tella por expreso pedido de «Minor») toda su magnificencia creativa, cerró la Bauhaus, y se dedicó a la cría de ganado porcino en Aldo Bonzi, Provincia de Buenos Aires, desde donde enviaba mensajes cifrados a los jerarcas nazis radicados en Corrientes y Bariloche, intentando en vano reclutar cómplices para eliminar a «Minor» y su satánica criatura: el Siam Di Tella.

Se comenta también que Walter al ver el primer Di Tella argentino, entendió el mensaje mafioso de «Minor» quien sabía donde se encontraba gracias a sus informantes, ocultos entre las heces de las bestias… Al pobre Walter se le disfrazó una honorable muerte, siendo el paradero de «Minor» una incógnita hasta el día de hoy.

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