¿Le duele?
«Paete, non dolet», decía la lección de latín: «Paete, no duele.» También le decía el dueño de uno de los autos que iban a participar de las Mil Millas a su hijo mientras uno de los muchachos de la empresa transportista subía al camión con su máquina. Mientras que la organización ofrece a los participantes […]
«Paete, non dolet», decía la lección de latín: «Paete, no duele.» También le decía el dueño de uno de los autos que iban a participar de las Mil Millas a su hijo mientras uno de los muchachos de la empresa transportista subía al camión con su máquina.
Mientras que la organización ofrece a los participantes el servicio de traslado de los autos desde Buenos Aires hasta el aeropuerto de Bariloche, algunos otros entusiastas decidieron ir andando con sus Bentley, por eso los asistentes al evento de carga de autos se los perdieron.
Ver partir el auto en camión es una situación por lo menos estresante, aunque necesaria. Al que le guste el durazno…
Fotos: Diego Carrozza



