Un Fórmula Uno “manga” (de incapaces)
En los años ’70, Japón estaba completamente afuera de conocer lo que era la tecnología necesaria para hacer un F1; los tiempos del Honda (mitad de los ‘60’s) se habían quedado irremediablemente atrás, hasta que en el ’73 un grupo de jóvenes y entusiastas japoneses decidió que eso no podía quedar de esa manera para siempre. Empezaron a […]

En los años ’70, Japón estaba completamente afuera de conocer lo que era la tecnología necesaria para hacer un F1; los tiempos del Honda (mitad de los ‘60’s) se habían quedado irremediablemente atrás, hasta que en el ’73 un grupo de jóvenes y entusiastas japoneses decidió que eso no podía quedar de esa manera para siempre. Empezaron a juntar información para proyectar y construir un auto completo de la máxima fórmula y terminaron por contactar a Howden Ganley, un neozelandés con bastante experiencia en F1 y Sport (había corrido para BRM, Williams y March), y le pidieron ayuda para desarrollar un team con base en Inglaterra. Ganley, al principio, pensó que era un chiste, pero cambio idea cuando los «japos» llegaron a la puerta de su casa/taller de Slough con un auto bastante terminado y una valijita llena de plata.

Este auto, como la mayor parte de los autos ingleses (llamados despectivamente por Ferrari “garagistas”) y como muchos de los autos de la época tenía el “kit standard” (el omnipresente Cosworth DFV, caja Hewland, encendido Lucas, amortiguadores Koni, pinzas Lockheed y gomas Firestone); lucía una enorme carrocería al mejor estilo “manga”, curvilíneo, gordito y sobretodo blanco con el sol levante rojo, muy “japan style”.
El auto fue presentado en el hotel Carlton Tower de Londres en marzo del ’74, con gran sorpresa de todos, e hizo su debut en la pista de Goodwood, días más tarde. Ahí Ganley se puso las manos en la cabeza cuando descubrió que el auto no iba ni para atrás, estaba mal terminado, era muy pesado (150 kg más del más pesado de los F1) y sobre todo estaba afuera de reglamento ya que la trompa era más ancha y alta de lo que el reglamento permitía.
Por otro lado, para hacer el chasis, los tímidos proyectistas japoneses habían leído el reglamento a la letra y en vez de utilizar las típicas avivadas interpretativas que solían usar los ingleses e italianos al momento de construir el chasis, usaron tubos de acero de fuerte espesor para hacer el roll-bar (en lugar del aluminio que usaban los ingleses o los tubitos de diámetro ínfimo que usaba Ferrari) y una estructura de absorción de energía que era digna de un Sherman.

Ganley se volvió a asustar cuando se dio cuenta que el auto, además de ser muy lento en las rectas, no doblaba y recalentaba, e inmediatamente tuvo claro que en esas condiciones no podía ir a ningún lado. Le dijo al equipo de proyectistas con los ojos rasgados, en términos muy claros, que no iba a conducir el F101A en su forma original. Así que los ponjas se dedicaron al desarrolo del F101B en el taller de Ganley, siguiendo los consejos del neozelandés. La carrocería fue reconstruida completamente, usando una trompa de un 007 prestada por Tyrrel, se desplazaron los radiadores hacia atrás como los March y metieron mano a casi todo el auto. La enorme carrocería envolvente desapareció y el abundante capot del motor voló, dejando el motor al descubierto, añadiendo un airbox mucho más estrecho. Ganley también solicitó que el arco antivuelco sea de aluminio y con todo estas reformas, lo único que se mantuvo igual al original fue el alerón trasero.

Después de no clasificarse en el GP de Inglaterra, el team Maki fue a Nürburgring, donde Ganley tuvo un fuerte accidente, cuando una suspensión del auto se rompió después de un par de kilómetros, quedando con las piernas rotas y poniendo fin a su carrera de piloto.
La historia del team Maki duró todavía dos años más, el auto fue reconstruido con otros dos chasis (s/n 002 y 002B), modificándose en varias versiones, pero resultando siempre lento, pesado y frágil, sin poder clasificarse nunca y rompiendo en cada ocasión, obteniendo quizás por eso, el honor de ser uno de los peores F1 de la historia.
Este chasis, el s/n 001, ahora restaurado y propiedad de Shoji Tochibayashi (el otro Maki en vida, un 101C, es del ex piloto de F1 Jan Lammers), cuarenta años después de su primer shakedown, vuelve a pisar el mismo asfalto, en su forma original de F1 manga, y con su viejo primer piloto de nuevo al volante, obteniendo más admiración en un día solo que en que en toda su carrera…
Gracias Gabriel por las fotos y al admin por el desafío…
Maki-Cosworth 101A s/n 001 – Festival f Speed 2014 – Goodwood
